domingo, 23 de octubre de 2016

Libros: Cuentos de miedo (Edgar Allan Poe)

Autor: Edgar Allan Poe
Año: 2002
Editorial: Susaeta Ediciones
Páginas: 176
Argumento: Hemos recogido a continuación algunos de los mejores cuentos de terror de Edgar Allan Poe, esos cuentos inmortales que fascinan a lectores de cualquier edad, esos cuentos siniestros, truculentos, obsesivos, pero también liberadores que llevaban muy dentro desde su infancia cuando sus nodrizas negras de los estados del sur le engatusaban con tenebrosas historias de noches cerradas en lúgubres cementerios. (Susaeta)

Edgar Allan Poe tiene la capacidad de hacernos sentir, mediante una cuidada narración y un sutil vocabulario, cualquier tipo de sentimiento que nos ayuden a entender mejor sus obras. Cuando su intención es trasmitirnos terror, lo hace de forma que lo sintamos desde una perspectiva más psicológica (que no terror por miedo), o al menos es la impresión que a mí me ha dado leyendo todas las obras que se recopilan en el libro que ocupa la presente reseña. Obras cuyos temas principales, en general, son los asesinatos, la embriaguez y la locura.
  
El gato negro es uno de los relatos más populares del autor, y lo cierto es que no me extraña para nada, pues es el que más me gusto de éste libro. Este relato narra en primera persona cómo el protagonista recién casado convive con su esposa y su amor por sus mascotas, entre ellos su más preciado gato Plutón. Poco a poco el protagonista va perdiendo el control por culpa del alcoholismo, pagándolo brutalmente contra su esposa y animales. Se trata de un relato tenebroso, que deja un mal sabor de boca. Juega mucho con lo pricológico, y su forma de narrar es tal que consigues entender muy bien el papel del protagonista maltratador, y eso en parte también asusta. 

El segundo relato narra la historia del bufón Hop-Frog, quien le da nombre al relato,  que sufre las continuas burlas de su rey y sus siete ministros, hasta que un día sucede una macabra venganza. Se trata de un relato algo más simple que el primero en lo que a trama se refiere, pero los temas del maltrato y el alcohol siguen estando presentes. 

El relato Sombra hace honor a su nombre siendo el relato más tenebroso temáticamente mezclando elementos de mitología clásica y mitos bíblicos. Sin embargo, tras acabarlo se me queda la sensación de que no me ha contado absolutamente nada. Es más estética y trasmisión de sentimientos que otra cosa. En él nos describe la reunión de siete amigos en una habitación en la que está presente también el cuerpo de un muerto. No hay mucha acción pero si muchas referencias mitológicas, las cuales ignoro en su mayoría, y cuando llegas al desenlace piensas ¿y ya está?

En el tonel de amontillado, el protagonista, que no es nombrado en la obra,  planea vengarse de Fortunato, un hombre de mucho prestigio social gracias a su dominio en el tema de los vinos. Es por ello que el protagonista aprovecha la ocasión de embriaguez de Fortunato para guiarlo por unas sombrías catacumbas con el pretexto de que pruebe un vino amontillado que acaba de recibir y del que precisa una opinión experta. A pesar de estar ambientado en un paisaje de terror, yo diría que lo más destacable de este relato es la violencia y el deseo de venganza. Hay algunos términos italianos que dificultan un poco la lectura para quienes los desconozcan. 

El quinto relato recibe el nombre de El corazón delator, y trata sobre un hombre que convive con un señor mayor, el cual posee una mirada que perturba al protagonista hasta el punto que le hace planificar un asesinato que requerirá varias noches en vela. Este relato es el que más me gustó después de El gato negro, sin embargo es demasiado similar a éste: protagonista que pasa progresivamente del amor al deseo de asesinato, narración en primera persona, un final en el que los remordimientos juegan un papel importante… 

El último relato es El retrato oval, y nos narran la macabra historia que se esconde detrás del retrato de una inocente joven. Vuelve a ser un relato simple pero bastante interesante, posiblemente el que más miedo pueda despertar en cualquier lector, pues se asemeja un poco a las películas o historias de terror que se cuentan hoy en día. 

El libro concluye con la poesía El cuervo, que narra la visita de un cuervo  con la capacidad de hablar a un amante afligido que va cayendo en la locura por el infortunado invitado.  Este es el broche final en el que vuelven a estar presentes el terror y la locura pero en forma de poesía, consiguiendo un poco más de solemnidad. 

No puedo terminar la reseña sin nombrar la edición de Susaeta. Las ilustraciones ocupan un gran número de páginas y ayudan óptimamente a ponernos en la situación que nos narran los relatos. Lo malo es que éstas, junto a las grandes dimensiones del libro, hacen creer al público que se trata de una literatura infantil. Contrariamente dudo que se pueda recomendar este libro a un niño, tanto por los temas que abarca como el vocabulario y gramática del autor. 

Lo mejor: Consigue ponernos en situación y despertar sentimientos de angustia, miedo y terror. El relato El gato negro.
Lo peor: Que la edición confunda la obra con lectura infantil. El relato Sombras.
Nota: 7/10